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domingo, 28 de abril de 2013

¿Mi día a día? A hincar codos

Vaya, hoy me toca estudiar química. Qué pereza la teoría, la práctica es fácil. Y encima, mañana tengo una presentación de música y se me han olvidado las fichas en la taquilla. Qué desastre. ¿Y yo qué hago? Y eso que soy un ejemplo a seguir...

Ay, Tierra, trágame. Menudos nombres más raros tienen esos científicos: Dalton, Sommerfeld...

Menos mal que los años no hay que estudiárselos.

miércoles, 24 de abril de 2013

Un poco de música para levantar el ánimo...

Y aquí os dejo unos vídeos para levantar el ánimo, que estos días son duros, y hay que seguir adelante, a pesar de que sea duro el camino.

En este primero, no creo que haga falta que prestéis mucha atención a lo que cuenta el tío. Ah, y por cierto, la canción de Yiruma también aparece. Espero que no os importe, pero no había nada que pudiese hacer...





Y aquí os añado otra de Rufus Wainwrigth, que toca una canción que aparece en Caos calmo, la película, y que me gustó.




Rufus Wainwright
Cigarettes and chocolate milk

¿Mi día a día? Entremeses en honor a Cervantes

Hoy he tenido un "divertido" (como dirían los profesores) examen sobre la historia de la prensa y lo demás. Ha sido un tema divertidísimo (con ironía), sobre todo, porque había que estudiarse muchos detalles, desde antes de cristo, hasta siglo el XIX. Bueno, pues eso. Por fin me he liberado de ese gran peso de encima. Ahora tengo que leerme un libro para llegar al 7'5 para librarme de la global...


Por cierto, retomando un poco los Entremeses de Cervantes, tengo que añadir que, en vez de hacernos un examen acerca del libro (que quizás fuese lo mejor), tendremos que hacer una interpretación de un entremés, cada grupo.



Mi grupo está compuesto por nueve personas, cuatro de ellas, somos chicas. Cómo no, mayoría de hombres. Que por cierto, hay más chicos que chicas en mi clase. A ver, de chicos sólo hay tordos (bueno, vagos e idiotas), y las chicas, tampoco es que seamos las mejores. 

"Ellos", son unos vagos. Son los que menos hablan durante el transcurso de la obra, y encima, se andan quejando. Igual que el "fresuqui/arándano/aguacate/etc.", que se queja de que tiene que hablar siete veces, que en realidad son sólo siete líneas, en un libro con muchos márgenes y demás, un libro de teatro, sí, eso.

De los chicos destaco a ése; pero luego, también está el "Ferni/Ferb", (que hace pareja con "Piturrias"). Un pato mareado, que se cree el superior y mejor, (aunque no dé palo al agua), y todo el santo día está con esa asquerosa sonrisa de tarado subnormal que tiene plantada en la cara. 

De los demás no hablo. Sólo hay uno que es medianamente trabajador, y otro, que es como el bufón de alta categoría.


Las chicas, ya, es otro mundo. Esta vez, me centraré en dos específicas. Una de ellas, no es precisamente alta, y va de sobrada, creyendo que es superior, más sensata, prudente e inteligente (no lo demuestra a claras, pero se sabe que en el fondo lo cree), que todo/as lo/as demás.

Habíamos decidido cambiar unas cosas del guión para que fuese más fácil. En principio, a mí me había tocado el papel de protagonista. Y como es el que más habla, pues nada, había que hacer algo ahí. Decidimos que íbamos a hacerlo a la mitad, yo con ella. Creo que hasta que no decidimos que ella también le tocase mi parte, no iban a tener intención de cambiar nada. Pero claro, como le iba a tocar a ella, no podía leer cualquier cosa.

Al final le han cambiado todo el sentido, y quita cosas que no se debe y deja otras, que no merecen la pena. Pero no, es superior a los demás. Cuidado. Por ejemplo, para que se vea lo brillante que es: cambió "varón" por "chico", creo que hasta ahí llegamos todos; además, lo ha dejado vulgar, más de lo que quiso el autor, porque... de varón a chico... Podría haber puesto "hombre", es más normal. Pero en realidad, no merecía la pena cambiarlo. Y luego, otra: "vos" por "ti". Era algo como "a vos", y ha puesto: "a ti". Le quita toda la gracia que tiene. Pero, en esa época, ¿quién iba a hablar de tú y de "chico"?

Luego, está su perrita faldera, que no le ha rechistado nada a la súper porque es inteligente y todo eso, y le da la razón en todo. 

No sé de dónde saca el tiempo para leerse (a veces) dos libros en una semana, y estudiar e hincar codos. Tengo la hipótesis de que leyendo se debe de saltar las páginas, si no, no me salen los cálculos ni queriendo.

Y de la otra, no voy a hablar hoy.

viernes, 19 de abril de 2013

¿Mi día a día? Qué exageradas...

No comprendo por qué esas chicas gritan como unas posesas cuando les dan un susto pellizcándoles, (o donde se junta la grasa). Pero no es que griten una sola vez, cuando les hacen una vez cada dos semanas, no. Les hacen eso cuarenta veces al día como mínimo, y siguen gritando y saltando y haciendo aspavientos como para llamar la atención.

Me molesta bastante, porque, o son muy tontas, o muy listas. Serían "listas" (a lo que se le puede llamar "lista" en este contexto) si lo hiciesen para hacerse las interesantes. Y "tontas" (a lo que se le puede llamar "tonta" en este contexto), si lo hacen instintivamente. 

Pido disculpas si alguien que lee esto es como esas chicas, pero, lo siento mucho, pero me molesta bastante. Ya sé que soy muy exigente, tiquismiquis y todo eso.


Tengo un ejemplo similar con otra amiga (a lo que se le puede llamar amiga en este contexto) con la que tuve que hacer un proyecto de poesía, en otro idioma. La chica esa, siento decirlo, pero no es muy brillante, y si fuese trabajadora, todo se compensaría y equilibraría. Pero no, alguien quiso que esos defectos se juntasen en una sola persona, que tuvo que ser nada más y nada menos que una amiga mía.

Claro, como no da palo al agua, me es mejor hacer yo sola todo el trabajo. Pero como es mi amiga, no le puedo decir eso, ya que se me ofendería. Lo entiendo. Siento tener que decir que todo lo que hizo, lo hizo mal. Le pedí que cogiese cartulinas, pensando: Bah, una cosa sencilla que hasta un niño de cinco años lo puede hacer. Le hice la lista con los colores que se necesitaban y ahí se fue. Al día siguiente, no trajo todas las que hacían falta. Decidí comprarlas yo, aunque le mandé al final a mi padre. Otra cosa, que también hizo mal, fue, elegir los temas de escribir poesía. Cogió los más retorcidos para ella. Y yo, claro, digo: Hala, la dejo ella consigo misma

Volviendo al tema de las cartulinas. Eran muy caras, y claro, había que pagarlas a escote, como es lógico. Se lo comenté y sólo dijo: Ah, vale. A mí se me fue unos días de la cabeza, pero ella, ni recordármelo. Normalmente, en esos temas, la gente dice: Oye, tienes que decirme cuánto han sido lo que has comprado para pagarlo a escote. O: Por favor, dime cuánto es, que no voy a dejar que lo pagues tú sola... y etc., etc., etc.

Pero no, ella no. No me lo recordó ni un día. Y yo me digo: O muy lista, o muy tonta. Ahí ya dudé de su inteligencia, de si la usaba en realidad o no. Porque, si no me lo recordó ningún día, sería por algo. ¿Querría librarse de pagar? ¿Qué oscuro secreto habrá detrás de todo esto?


Bueno, tengo que añadir que, al final, me devolvió la mitad de lo de las cartulinas.




jueves, 18 de abril de 2013

¿Mi día a día? Menuda impresión debo de dar...

Estoy acostumbrada, últimamente, a escribir poemas. Aunque no siempre siga las estrofas y medidas debidas, escribo, y tampoco sale mal.


Después de escribir, se las doy a mi profesor de lengua, sólo para que lo cotillee un poco, nada más. Me suele dar consejos, y hasta terminó convenciéndome de que me apuntase a un concurso de poesía (no viene a cuento), que claro está que no llegó a nada. Y yo me maté a escribir los 98 versos. Típico.




Hace unos días, le di uno que escribí hace meses, pero que no le había enseñado por pura pereza. Cuando me lo devolvió, no sin antes haber escrito unos cuantos comentarios en rotulador (muy importante) verde o azul. Entre los comentarios puso: Esas tierras llanas tienen un significado especial, personal, ¿no? Cómo no, con ese aire típico de él, que todo lo sabe. Y yo me pregunto, ¿tendré tanta pinta de desolada, desesperada y demás? No me ha sentado muy bien, se cree que lo sabe todo.

Y luego, también me añade, (tal y como lo escribe): Terminas varios versos en monosílabos como conjunciones, preposiciones o determinantes. En general, (salvo que quieras producir algún efecto concreto) se recomienda evitarlo.

Pensaba que iba a pillar que era un acróstico, con un mensaje oculto. Como había pillado el poema indirecto sobre él... Quizás soy un poco mala...

miércoles, 17 de abril de 2013

¿Mi día a día? Diferencia notable

El otro día sucumbí a la tentación de las chucherías. Había comprado recientemente un par de paquetes para subsistir durante todo el mes. Claro está, que no me duró lo que intentaba.

Me dediqué a contemplar los dos paquetes, ya que no tenía nada mejor que hacer. Uno de era de Fritos y otro, de Palomitas de ketchup y mostaza. Lo típico. 





(Por si acaso, no está hecho a escala).

Me puse a mirar las kilocalorías y kilojoules, y las proteínas, lípidos, etc. 

Supongo que sabréis que el paquete de Fritos es como la 1/4 del de las Palomitas. Pues atended, que esto es un gran descubrimiento. El paquete de Fritos tiene más gramos que el de Palomitas, que es su cuádruple. Y el de Fritos tiene muchas más calorías que el de Palomitas. Ya veis lo que se aprende en un día. Qué interesante. Y pensar que el de Fritos tiene 400 y pico kcal y el de Palomitas 100 y pico... 

lunes, 15 de abril de 2013

¿Mi día a día? No sabía que era tan difícil

El otro día fui a patinar en compañía de una amiga. Yo le dejé mis patines (extensibles), ya que decía que los suyos le quedaban pequeños, y yo usé los de mi madre, de cuatro ruedas, con freno delante.

Pensaba que iba a ser más fácil, ya que de pequeña patinaba con esos. Despacito, pero patinaba. Pero no, no es tan fácil. Además, no sabía ni cómo se frenaba; así que ya me imaginaréis por la calle frenándome con las farolas y demás. Por algo dicen que son de profesionales...

Y para colmo, no me estaban como anillo al dedo, me estaban un poco justos. No fue mi mejor experiencia.


Al volver a casa, busqué en el ordenata cómo se frena con esos patines y después de mucho buscar (no fue para tanto), encontré el método. Al parecer, se echa uno de los dos pies hacia atrás y se va frenando con el taco. Así no parece tan difícil.


Y encima, mi amiguita, se pasó toda la tarde diciendo: Vamos, eres una lenta o Eres una blanda, no aguantas nada. Me dieron unas ganas de ponerle los de cuatro ruedas para que callase un rato...


De pequeña tenía unos parecidos a estos: